ELEMENTOS PARA UNA BÚSQUEDA DEL CARISMA CONGREGACIONAL.

¿Cuál es nuestro carisma congregacional?



Según los entendidos en la materia, Tradición y carisma fundacional forman el carisma del Instituto o congregacional. La TRADICIÓN es el carisma fundacional vivido comunitariamente. Mística, ascesis, comunidad, misión, estilo de vida: Síntesis de realidades vividas. Reconocer en ellas: dosis, temple, valores reforzados.

¿Cuál es nuestro carisma fundacional?


Según lo que puedo entender a la Luz de Dios, nuestro carisma fundacional es: La caridad evangélica en comunidad fraterna desde la consagración religiosa en auténtica vida de pobreza y oración al servicio de los más pobres. Nuestra TRADICIÓN es por consiguiente, esa misma caridad vivida en los aspectos señalados (mística, ascesis, etc), desde una profunda vivencia eucarística, impronta de nuestra Madre fundadora en su trayectoria congregacional de 66 años.

Valores reforzados: Eucaristía - caridad - sacrificio - pobreza - humildad - servicio - adoración - oración - presencia de Dios - fidelidad - alegría.

La espiritualidad propia es la prolongación de la gracia carismática. En sentido estricto, "es una experiencia de vida personal y comunitaria original, definida como actitud y praxis de vida cristiana integral, incluyendo la REFLEXIÓN Y ELABORACIÓN DOCTRINAL.

Cabe preguntarse: ¿Las agustinas recoletas del Corazón de Jesús, poseemos una espiritualidad propia?

Existen más de dos mil institutos religiosos en la Iglesia y no todos la tienen. Cito textualmente dos párrafos a este propósito; (Vida espiritual de los religiosos. Inst. Teológico, Madrid, 1981):

1. "No es necesario que todo carisma se desarrolle en forma de síntesis doctrinal elaborada. Algunos nacieron como respuesta a determinadas urgencias y en esa línea han creado un estilo de vida. De él viven y se alimentan ayudándose de elementos de vida cristiana y espiritual común".

2. "El entroncamiento de algunos institutos en grandes familias religiosas viene a ser una solución (...) No es necesario que cada rama posea una espiritualidad propia".

Mi pregunta es: ¿No sería éste nuestro caso tratándose de "agustinas recoletas"?. Los rasgos PECULIARES de nuestra espiritualidad podrían extraerse: a) Del nombre actual de la Congregación AGUSTINAS RECOLETAS DEL CORAZÓN DE JESÚS (Const. vigentes, Nº 34). b) De las notas expresadas y vividas por nuestros fundadores. c) De las constituciones propias.

¿Cuáles son las notas destacadas por nuestros fundadores?

Del PADRE JUSTO VICENTE LÓPEZ AVELEDO - aparte de la memoria de su vida - conservamos sólo tres documentos fundamentales escritos en los que refleja el espíritu que quiere para su Congregación. Ellos son: Los primeros Estatutos (1903), el himno y una oración por nuestra familia religiosa. Sin pretender entrar en análisis, vale la pena señalar que en el himno, por ejemplo, se observan varias características, cuya síntesis podría formularse así: Inmolación, despojo total de sí mismas, y del "vil interés" en aras de la caridad de Cristo, animadas por su Espíritu en gozosa fraternidad y misión apostólica, al servicio de los pobres, hacia la victoria definitiva a través de la cruz. Concluye el himno:

"Con la dulce impresión del amor
prosternadas al pie del sagrario,
a Jesús pediremos valor
para ir con la cruz al calvario".

De nuestra BEATA MARIA DE SAN JOSE, ya conocemos las vías principales de su ideal de santidad, no sólo a nivel personal, sino corporativo, de familia. Tanto ardía el amor eucarístico en su espíritu que quiso imprimirlo en su Congregación como un distintivo, de tal manera que así lo propuso ante el Vaticano: "Agustinas del Corazón Eucarístico de Jesús", lo cual fue modificado. Nuestros dos fundadores coinciden en las notas peculiares propias de la Congregación.

CONCLUSIÓN: Nuestra espiritualidad congregacional podría consistir en la caridad evangélica cifrada en una profunda vivencia eucarística, con todo lo que ello significa en relación a Dios, al prójimo y a la misión; es decir LA CARIDAD IMPREGNADA DE EUCARISTÍA.