Novena (día 1ro) 

Beata María de San José

 

Oración Inicial

Padre infinitamente misericordioso y providente, que derramas los dones de tu Espíritu sobre aquellos que te buscan con sincero corazón, te alabamos, te bendecimos, te adoramos y te ofrecemos esta novena a fin de que por intercesión de la beata María de san José nos concedas la gracia que te pedimos, si es para tu mayor gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Día primero:


1. SU MAYOR FELICIDAD: SER HIJA DE DIOS

Los dos sacramentos fundamentales de la espiritualidad de la beata María fueron el bautismo y la eucaristía; el primero que la convierte en hija de Dios y de la Iglesia, y el segundo, su amor más inefable y polarizante. Sus notas espirituales de retiro desde 1900 se inician con un canto de gratitud al Señor por su consagración bautismal y hasta el final de su vida lo conmemorará cada año. Abundan sus expresiones de gozo y gratitud al Señor en cada aniversario, el 13 de octubre: "¡Qué felicidad! Ser hija de Dios por el bautismo y hermana de Jesucristo. Hoy como siempre (1925) hice mi renovación de las promesas (bautismales) y mi retiro". "¡Cuántas gracias recibidas desde entonces!" Dios nos hace sus hijos mediante el bautismo y así entramos a formar parte de la gran familia de Dios. ¿Nosotros agradecemos a Dios este inmenso beneficio? ¿Renovamos sus promesas con frecuencia y tratamos de conservar la vida divina en nosotros, evitando el pecado, alimentándonos de la Palabra de Dios en la oración? ¿Sentimos a Dios como Padre y nos acercamos con frecuencia al sacramento de la reconciliación, es decir, a la confesión? (Pídase la gracia especial).

Oración final:


Te damos gracias, Señor, por el infinito amor con que nos amas, por tus constantes dones y gracias, especialmente por el don de la fe, el don de tu espíritu, el de la Eucaristía y el de tu Santísima Madre.

Jaculatoria:

Madre María de san José, bendícenos y acompáñanos.