Milagros de 1990 a 1994



::::Emilia Stevanot de Di Julio, (Caracas): A los 5 meses y medio se me presentó conato de aborto. Pronóstico médico: pérdida de mi bebé. En mi angustia, no dejaba de rezar a la Madre María y le entregué la vida de mi hijo. La dilatación no avanzó. Prescripción de reposo absoluto durante mes y medio, hasta que nació mi hijo Jonathan José, sano y hermoso. El mérito de los médicos es innegable; pero también la intervención divina. Analizada la placenta en otra clínica, dadas sus características, el resultado fue: "placenta de feto muerto en estado de descomposición".


::::Un tumor maligno -según diagnóstico médico- había destruido parcialmente mi vesícula y empezaba a afectar también el hígado. Atendida en la Unidad Intermedia Hospitalaria de San Antonio del Padro (Antioquia), se me informó que mi vida no se prolongaría por más de tres meses. Estando en mi lecho "de muerte" recibí la estampa de la Madre María con la oración. Enfoqué a ella toda mi fe y esperanza, y hoy día estoy completamente sana, por lo que quisiera tan inmenso beneficio se publicara. Mariela Betancur de López de Sonsón , ANTIOQUIA, COLOMBIA (Adjunta original y copia de: VESÍCULA BILIAR ADENOCARCINOMA BIEN DIFERENCIADO).


::::Tras resultados radiológico y placas, el diagnóstico para mi esposo, EULALIO RAUL NUÑEZ, fue METÁSTASIS PULMONAR, con pronóstico médico de sólo cuatro meses de vida. Los sacerdotes Luis Errandonea y Luis Igantua, muy amigos nuestros, nos trajeron la estampa con la oración de la Madre María, la que desde ese momento lleva mi esposo consigo. Diariamente rezábamos con una gran esperanza. Nuevos exámenes médicos, broncoscopia, biopsia: CANCER EN EL MEDIASTINO. Intervención quirúrgica y quimioterapia, con fuerte reacción. Transfusiones de sangre, mientras el tumor, según placas, aumentaba a pasos agigantados. Continuamos nuestra oración a Madre maría, en privado y en grupo, en familia; fue una campaña de oración hasta que el tumor fue cediendo y desapareció. Mi esposo se encuentra hoy en perfecto estado de salud, gracias a Dios y a la Madre María de San José. María Luisa de Hernández. Los Teques.


::::Lilí Chang, Barquisimeto Aneurisma a nivel de cerebral media derecha, intervenida con pronósticos médicos no positivos. Encomendada a la Madre María, hoy Lilí está graduada de Técnico Superior en Recursos Humanos.


::::Flor de Hernández, de 92 años de edad, residenciada en Maracay, después de 20 años de sufrir de cataratas, al verse ya casi ciega, invocó a la Madre María con una sencilla y hermosa oración, confesándole: Aunque no siento gran devoción por ti, por favor, cúrame. Al tercer día comenzó a ver progresivamente hasta sanar por completo, de manera que volvió a ser activa. Los exámenes del oftalmólogo certificaron la curación.


::::Monseñor Pío Bello Ricardo, obispo de Los Teques, sufrió aparatoso volcamiento en la vía de Charallave, Estado Miranda. El vehículo quedó inservible. Sobre su sotana, a la altura del diafragma, se observaron dibujos de la banda de rodamiento. Sólo después de 5 horas del accidente, fue trasladado al Hospital de Ocumare del Tuy en estado inconsciente, de donde lo remitieron de emergencia a Caracas. Allí le constataron algunas complicaciones graves y hemorragia interna. Al llegar la Madre Ligia, le colocó una estampa de nuestra Madre María e inmediatamente recobró el conocimiento y los signos vitales se reactivaron. Intervenido con escasas posibilidades de éxito y después de 15 días de cuidados intensivos, se recuperó progresivamente sin secuela alguna hasta reintegrarse a sus actividades pastorales. La oración a la Madre María fue constante. Madre Ligia Díaz, superiora general de nuestra Congregación


::::María Rodríguez Corro de Díaz: anquilosis en 2 vértebras lumbares. Desde algún tiempo venía sufriendo esta situación que le impedía movilizarse y desempeñar sus actividades domésticas y familiares. Un buen día tomó prestada una reliquia de la Madre Marúa y aplicándosela con inmensa fe sobre la zona afectada, al tercer día se dio cuenta de que estaba curada. Maracay


::::Ezequiel Serrano, sacerdote colombiano: Angustiado porque en plena edad activa, sus superiores eclesiásticos le solicitaron entrega de la parroquia a su cargo por considerarlo incapacitado debido a ceguera por desprendimiento de retina en ambos ojos, tras sucesivas intervenciones sin éxito alguno, se decidió a la última, invocando a la "monjita de Choroní" y hoy goza de plena visión y salud.


::::Estudiante de medicina: Separación de tres vértebras cervicales por arrollamiento de vehículo, imposibilitado para trabajar y sin recursos económicos para la intervención quirúrgica prescrita, acudió al sepulcro de la Madre María, implorándole con lágrimas. Al salir de la capilla, los dolores habían desaparecido, y más tarde pudo transportar al hombro dos sacos de cemento.


::::Juana León, de Maracay, certifica: "Una nieta a quien los médicos le habían diagnosticado epilepsia (mal mayor) verificada en diversos exámenes, luego de nuestros ruegos a la Madre María, cesaron las convulsiones y los nuevos exámenes, revelaron normalidad".


::::Carlos Iadevaía: Testimonia su abuela, Delia Teresa Valenzuela, maestra: A los seis meses de edad a consecuencia de un derrame cerebral, el niño quedó sufriendo hemiparesia. A pesar de las dificultades, la abuela se empeñaba en llevarlo a la escuela, sin resultados positivos; pero sin resultados positivos; pero ella habiendo sido formada por la Madre María no cesaba de pedirle la curación de su nieto. El 20 de marzo, próximo a cumplir sus 8 años de edad, al amanecer, el niño estaba curado, con su brazo y dedos completamente flexibles. Después de tres infructuosos años escolares, en julio presentó su exámen final con calificaciones sobresalientes. Aprendió a tocar el cuatro y continúa siendo buen alumno. Actualmente cursa 4º grado y figura en cuatro de honor.