Milagros de 1967 a 1981



::::Familia Castillo (Estado Carabobo)
Mi papá, profesor jubilado, de 86 años de edad, desde hacía 5 años venía padeciendo de artritis aguda que lo había llevado a una silla de ruedas, imposibilitado para caminar. Los tratamientos de diversos especialistas, lejos de mejorarlo, le producían gastritis, por lo que nos vimos forzados a suspender todo tratamiento médico. El 2 de abril de 1967, día del fallecimiento de la Rvda. Madre María de San José, nos trasladamos a Maracay, por tratarse de que para nosotros había sido una excelente amiga y además, una hermana nuestra (paulina Teresa), era miembro de su Congregación. En la capilla del Asilo, ante el féretro que guardaba su cuerpo, le pedí ardientemente por la sanación de mi papá, y sin habernos puesto de acuerdo, así lo hizo cada una de mis hermanas, incluso la religiosa. Al mes siguiente dio muestras de mejoría al caminar apoyándose en una muleta, y dada su piedad, se arrodilló para recibir la comunión en casa. Después de utilizar bastón, caminó completamente normal durante 13 años más, sin complicaciones ni dolores.
En nombre de la familia, firma: Mercedes Castillo.


::::Luis Gómez Garrido (San Felipe, Estado Yaracuy)
Encontrándome en severo cuadro de trombosis cerebral, estado comatoso, paralización de la orina, parálisis facial, alguien colocó bajo mi cabecera una estampa de la Madre María de San José. Al siguiente día, sobrevino mi reacción de mejoría ante el asombro del personal médico. Fui evolucionando hasta reincorporarme normalmente a mis actividades laborales, por supuesto sin secuela alguna.


::::Yo, Manuel Moreno Castillo de nacionalidad española doy constancia de que por espacio de 20 días se me presentó una hematuria que oculté, por temor de que fuese una enfermedad maligna. Un día rogué a la Madre María de San José, y esa misma noche sané totalmente, hasta hoy.


::::Evangelina Morales Vallejos, de nacionalidad peruana, residenciada en Venezuela agradece a la Madre María "el haber podido superar grandes e íntimas dificultades es sus estudios de post-grado


::::Católica practicante, a partir de cierto momento, caí en la cuenta de que sentía gran aversión hacia la Madre de Dios, hasta el punto de no soportar oír hablar de ella. Era una extraña mezcla de odio, envidia y rechazo que duró 10 años. había dejado de rezar el rosario; pero pidiendo a la Madre María de San José, en una noche de gran tempestad en que "me impuse" recitar el rosario, aquella tentación desapareció definitivamente.


::::A consecuencia de un accidente me salió afectada la muñeca derecha, me corté las venas, el tendón y los nervios palmares: en los primeros tuve solución, pero perdí el ejercicio de los nervios palmares. Los médicos me prometían la recuperación en el tiempo de un año con algunas intervenciones y rehabilitación. Invoqué a la Madre María y a los dos días tuve un sueño muy significativo; al despertar, traté de mover los dedos y en efecto los moví. Al entrevistarme de nuevo con el médico, le estreché la mano con tal fuerza que quedó atónito. Era humanamente imposible. Diógenes Jesús Zerling Senior. Maracay.