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= Extraordinaria capacidad de organización y realización.
= La humanidad personificada en un continente de modestia corporal y espiritual.
= Permanente apertura a Dios, desde la conciencia absoluta de su nada. Interioridad y trascendencia.
= Contemplativa y activa; divina y humana.
= Simplicidad evangélica. Sencillez radiante, que sabía ocultar los grandes dones.
= Familiaridad con el universo espiritual, cuyo sol era la divina Eucaristía.
= Conciencia gozosa de su consagración a Dios como ESPOSA. Fidelidad constante.
= Espíritu de austeridad, de sacrificio y de trabajo. AYUNO perpetuo.
= Silencio y ponderación. Prudencia.
= Tenacidad admirable en su propósito de santidad.
= Vida teologal. Continua aspiración al cielo, a la posesión de Dios.
= Fortaleza en las dificultades y tentaciones, factor notable en su vida.
= Amor filial y obediencia a la Iglesia y a sus ministros, al Santo Padre.
= Bases de su espiritualidad: el bautismo y la eucaristía.
= Caridad indiscriminada, extremada con los más pobres y necesitados.
= Gozo espiritual, paciencia y paz.
= Identificación con la divina Eucaristía: ofrenda de su vida por los pecadores, por Venezuela, por la Iglesia.
= Dones especiales y fenómenos místicos desde su juventud.
= Femenina y enérgica; delicada, pulcra y ordenada.
= Espíritu de piedad. Amor filial a la Stma. Virgen y a los santos.
= Su persona hacía presente a Dios en la tierra.
= Ya en vida, la gente la veneraba como santa.
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